sábado, 29 de diciembre de 2012

Boquerones en adobo



Ingredientes para 4 personas:

1/2 kg. de boquerones
1 Limón
Vinagre de módena
2 dientes de ajo
Sal
Aceite
Harina para pescado
Agua

Preparación:


1. Limpiamos los boquerones, quitándoles la cabeza y la espina.
2. En un bol ponemos el zumo de 1 limón, 2 dientes de ajo picados, 1 cucharada de vinagre de Módena, 3 cucharadas de aceite, una pizca de sal y un chorrito de agua. Mezclamos todos los ingredientes.
3. Introducimos los boquerones limpios en nuestro adobo, los tapamos con film transparente dejándolos en la nevera durante un día.

Boquerones en adobo
Ahora a descansar en la nevera bien fresquitos

4. Enharinar los boquerones y freír en aceite caliente.

12 comentarios:

William the Bloody dijo...

Buf!
Hay pocas cosas igual de buenas que unos boquerones en adobo!
Has acertado de pleno con la receta!

Un beso.

Silvia dijo...

que buenos deben estar,me apunto la receta, saludos y Feliz 2013.

Maite dijo...

Así estan muy buenos los boquerones. Feliz Año 2013.

De la cocina de Ana dijo...

Deben estar buenísimos, me apunto la receta.
Saludos y Feliz Año.

montsemorote dijo...

Una pinta muy buena, nunca los he puesto en adobo, seguro que quedan excelentes. Acabo de conocer el blog y me gusta me quedo como seguidora, te invito a visitar mi blog.
feliz 2013
Cocinando con Montse

Recetasdemama dijo...

Me encantan los boquerones en adobo y curiosamente nunca los he preparado en casa... asi que me guardo tu receta a ver si caen pronto

Felix año 2013 ¡¡

Angels dijo...

No los he hecho nunca, tienen de estar riquísimos me encanta.

Feliz año nuevo

Besos

Angie dijo...

Os deseo lo mejor para el próximo año! Un besazo.

Susana dijo...

Feliz 2013! un abrazo

maricarmen dijo...

Fácil y buenísimos...Feliz año bs

Cocinando a mi manera dijo...

Que buenos, los boquerones me encantan!!!!
Teneis un premio en mi blog, si os apetece podeis pasar a recogerlo.
Besos y feliz 2013!!

MARIA DE GRACIA CARRERA dijo...

En verano uno de los platos estrella, me encantan.

Un brazo.

Con mil sabores